Inicio de una esperanza – CHEBS

La obra denominada Casa Hogar El Buen Samaritano (CHEBS), comienza con una labor pastoral que se realiza desde la Parroquia Santa Maria del Camino, ubicada en el Corregimiento de Juan Diaz, distrito de Panama, que inicio con la acogida a personas que vivían con VIH SIDA, dándoles orientación espiritual y ayuda en alimentos secos.  A medida que paso el tiempo, se fueron acercando mas personas con esa condición, a quienes les servia  recibir el calor humano (dijo uno un día y se le pregunto porque seguía viniendo a la Parroquia, y el respondió:  me hacen sentirme bien, no me regañan, me escuchan, me ayudan en lo que pueden,  y eso me hace sentirme bien y con ganas de vivir) que se les daba, podían contar su historia, unos llorar por ella, a otros les servia escuchar que lo mas trágico no era en el momento VIH, sino que lo mas importante era la actitud consigo mismo, y hacerles creer que no estaban solos y que Dios les seguía amando y tiene para ellos una palabra de salvación.

Hay un punto referencial, el hecho de ver cada situación particular, no desde una visión moralista, sino desde la misericordia de Dios y hacerles sentir que pueden contar con la Iglesia como una comunidad de amor e inclusión.

Desde los inicios se ha contado con la generosidad del Dr. Rigoberto Samaniego, infectólogo, a quien se le referían los casos que iban llegando a la Parroquia y los atendía en el Hospital Santo Tomas, ya que labora allí.

Con el se fue dando forma a una obra que respondiera a la gran necesidad de dar una mejor atención a estas personas, ya que algunas eran indigentes y vivían en el Parque de Juan Diaz y otros sitios en situación de abandono y sufrimiento social, y pensamos en un primer momento que seria  a manera de un albergue con servicios muy básicos; pero a medida que se fue hablando el tema, concluimos que lo que se necesitaba era una Casa Hogar:  Infraestructura propia de una casa;  Hogar por que lo que se quería era mas  bien una familia, una comunidad, donde no solo se brindaran y recibieran servicios generales afines con el VIH, sino mas bien una comunidad donde se conocieran, se ayudaran mutuamente, ayudaran al mantenimiento del Hogar, y participaran de las diversas actividades que se realizaran para entre todos forjar un ambiente acogedor y familiar y terapéutico.

Fue así  como se conoció de la existencia del Hogar de la Esperanza, ubicado en San Jose, Costa Rica, y para conocer acerca de su funcionamiento, viajaron a allá  una religiosa que trabaja en la Parroquia, el Dr. Samaniego y dos laicos mas, también de la Parroquia, a cuyo regreso traen mas clara la idea de lo que se quería, pues dicho Hogar ya tenia diez años de funcionamiento.

Con el Dr. Samaniego y otros se trabajo toda la parte reflexiva y logística de la obra y se dan los primeros pasos para concretizar la obra.

Se quiso desde el primer momento que la misma fuera parte de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Panama, por lo que se define como tal, y con la ayuda del Pbro. Manuel Villareal, quien decide apoya la iniciativa, pone en contacto con el proyecto social a la Ingeniera Glorisel Morales de Lorezana, quien acoge la inquietud y por su sentido cristiano y solidario, decide dar su colaboración económica para iniciar a hacer realidad dicha obra.

Se decidió comprar un local de kínder que tenia la Parroquia del Carmen de Juan Diaz, ya que estaba en venta y nos pareció bien ubicado y para ello la Sra. Glorisel costeo de su pecunia la compra del local así como la remodelación total del mismo.

La obra se concluyo a fines del mes de enero de 2004, y el 1 de febrero se abrió CHEBS con las personas que laborarían allí, siendo ellas; como administrador el Sr. Jaime Jaen; como asistente de los residentes Itzel Rodriguez, encargado de mantenimiento Ivan Herazo; encargada de la cocina la Sra. Flor de Santamaría; infectologo Dr. Rigoberto Samaniego; psicóloga Lic. Alba Montes; trabajadora social Lic. Nilka Barrios; como director y sacerdote Domingo Escobar Chavez; además de otras personas que han colaborado como parte del Voluntariado.

CHEBS es una obra social cristiana que tiene como orientación espiritual la parábola del Buen Samaritano, Evangelio de San Lucas 15, 25, y atiende a dos comunidades: la que vice o reside en la Casa Hogar a quienes se les denomina residentes y se les da lo necesario para una vida digna y según las exigencias de cada persona; y la comunidad de externos que son personas que tienen VIH, de escasos recursos pero que viven con su familia y a quienes se les apoya en alimentos, medicinas, charlas de formación y otros según sea el caso.

Se busca por varios medios darles empoderamiento para que afronten mejor su vida, sean dueños de su propio destino, mediante charlas de diversos temas con grupos de auto apoyo y profesionales de diferentes disciplinas y Universidades que ofrecen sus servicios en pro de una mejor calidad de vida de los beneficiarios de CHEBS,  lo mismo que se les ofrece capacitación laboral.

CHEBS se animo desde la Parroquia, y dado que allí funciona el Centro  de Formación para el Trabajo Santa Maria del Camino, obra dirigida a personas en situación de riesgo social y publico en general y que atiende el tema de la capacitación en diversos oficios mediante la cooperación del INADEH, (Institución estatal que a nivel nacional capacita a jóvenes y adultos en una gama amplia de oficios)  ofrece capacitación a residentes y externos de CHEBS que así lo deseen y puedan; y los cursos que han participado han sido, entre otros: informática, belleza, modistería, ebanistería, artesanías, etc., existiendo el compromiso por parte del Centro de Formación de ofrecer toda la ayuda necesaria para la capacitación de las personas de CHEBS  que así lo requieran.  Y en la actualidad la obra se adelanta desde esta parroquia de Nuestra Sra. del Carmen, donde geográficamente se ubica la Casa Hogar.

CHEBS  realiza tareas de prevención en diferentes ambientes humanos donde se requiera:  empresas, escuelas, universidades, parroquias, etc., ya que la prevención es tarea prioritaria de todos.

CHEBS  tiene en este momento retos de cara a dar mejores servicios en el mundo del VIH SIDA en nuestro país.  Primero, para la Iglesia, según acuerdo de la ultima reunión del Departamento de Solidaridad y Justicia del Consejo Episcopal de America  Latina –  CELAM – que analizo desde la Pastoral de la Salud el tema  de VIH, la situación de personas con VIH SIDA debe ser una pastoral diferente de la pastoral de la salud; por lo que a partir de lo que se ha hecho y se hace desde CHEBS hay que asumir el reto de animar a nivel nacional esta pastoral, involucrando a los agentes pastorales de la Iglesia y la sociedad en general.

Segundo, hay dos ámbitos humanos que requieren ser atendidos con prontitud y responsabilidad, como son las mujeres infectadas que muchas de ellas son viudas y madres; y el otro es el sector de los adolescentes y jóvenes, a quienes hay que acompañar, orientar, formar y capacitar para un debido abordaje de la vida.  Se quiere, entonces, tener tres secciones separadas y con trabajo de acompañamiento  profesional, a resumir: la sección de varones adultos que ocuparía lo que en la actualidad existe, la sección para mujeres y la de adolescentes y jóvenes que se construiría en el nuevo predio.

Si bien es cierto no se cuenta con datos estadísticos acerca de la población de mujeres y jóvenes con VIH SIDA, debido al temor al estigma y la discriminación reinante en nuestro medio, lo cierto es que las cifras globales del 1 por ciento de infección de la población y que afecta a niños, jóvenes y adultos que nos ofrece el Ministerio de Salud, nos lleva a creer que hay una población  significativa y expuesta a mayores riesgos y que requiere de una debida intervención social, además de los datos parciales que se manejan en CHEBS desde el  acompañamiento a la comunidad de externos y otros datos de  referencia obtenidos del trabajo que se realiza con pvvs.

Para ello la Fundación adquirió un lote de terreno paralelo a CHEBS con el fin de construir la infraestructura que permita desarrollar esta ampliación de los servicios que se ofrecen al presente, que además de los dos ámbitos humanos se;alados, se quiere tener un comedor abierto para personas que viven con VIH de escasos recursos, una sala de terapia ocupacional, capilla, hospedería para pvvs que requieran venir del interior  del país a Panamá para tratamientos y exámenes, consultorio medico, cocina y comedor general para toda la obra, etc. y para lo cual se tiene una propuesta  de planos, sujeta a revisión .

A la fecha de hoy, tenemos la promesa, por parte de la Administración de la Arquidiócesis de Panama, de la donación de una residencia cercana a la Universidad de Panama con el fin de alojar allí a personas que superada la etapa de permanencia en Casa Hogar, puedan tener un estilo de vida laboral y comunitario responsable, aunque bajo la administración de la Fundación Casa Hogar El Buen Samaritano.

Anuncios